Pensando acerca del tema de la mi aparente "ingenuidad", recordé que ya en el secundario ciertas personas pensaban que era extremadamente ingenuo por hacer los planteos que hacía: parecería que quería cambiar el mundo, lo cual era (y es) imposible. También recordé cuál era mi respuesta y me di cuenta de que en este punto prácticamente no he cambiado: la razón de plantear ciertas cosas no era mi deseo de cambiar el mundo sino sólo no ser partícipe de lo que me repugnaba de él, no ser cómplice de lo que los demás hacían. Lo que quería era construir algo distinto para mí, una suerte de microcosmos en el que quedarían afuera las reglas según las cuales actúan las personas en nuestra sociedad.
Te pasaste por mi blog...Y ya estoy aquí. ¿Qué tal todo?
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